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    De izda. a dcha., Cristina Piñeiro, Carmen Cereijo y Patricia Rey.

    Claves

    • Ventajas del yoga. Varios estudios aseguran que permite reducir el estrés y la ansiedad, mejora la calidad del sueño y disminuye el cansancio de los pacientes con cáncer
    • Clases. El proyecto del Abente y Lago permitirá que dos grupos, de 25 personas cada uno, reciban clases de yoga dos veces a la semana en la facultad de Náutica
    • Proyecto. Se trata de un proyecto de investigación que permitirá a los sanitarios coruñeses estudiar con detalle los beneficios de este deporte en pacientes oncológicos

    Reduce el estrés y la ansiedad, mejora la calidad del sueño, merma el cansancio e incluso ofrece beneficios a nivel inmunológico que ayudan en la lucha contra el tumor. Estas son las ventajas, según diversos estudios científicos, del yoga en pacientes oncológicos. Por ello, desde la Unidad de Mama del Hospital Abente y Lago de A Coruña pondrán en marcha un proyecto para que enfermos de cáncer reciban clases de yoga dos veces a la semana. El objetivo es mejorar la calidad de vida y el pronóstico de la enfermedad. Las clases se impartirán en la facultad de Náutica y tendrán ejercicios específicos para estos pacientes

    Mejorar la calidad de vida y el pronóstico de los pacientes con cáncer a través del yoga. Este es el objetivo de un proyecto de investigación de la Unidad de Mama del Hospital Abente y Lago de A Coruña por el que se impartirá dos veces a la semana clase de este deporte a enfermos oncológicos para estudiar con detalle los beneficios que les aporta. “Hay evidencias científicas de las ventajas del yoga para estos pacientes y en algunos países ya se considera una terapia adicional al tratamiento con quimioterapia porque hace que disminuya el estrés, los problemas de sueño y la ansiedad que suelen sufrir estos pacientes”, explicó ayer la investigadora principal de este estudio, Carmen Cereijo.

    El proyecto Yoga tras o diagnóstico de cancro de mama: mellor pronóstico e calidade de vida -que comenzará a finales de este mes o principios de febrero- se llevará a cabo gracias a un convenio entre la Fundación Profesor Novoa Santos (aporta el personal sanitario que llevará a cabo el estudio) y la Asociación Gallega de Trasplantados de Médula Ósea (que financia el coste de las clases). “La idea surgió por la preocupación de todo el equipo de la Unidad de Mama de mejorar la atención al paciente. La evidencia científica demuestra que el yoga disminuye el cansancio, el nivel de estrés y ansiedad que suelen tener estos pacientes, mejora la calidad del sueño e influye también a nivel inmunológico ya que baja los niveles de cortisol -que regula el sueño- y de citocinas, que influye en la inflamación”, explica Cereijo.

    Los beneficios también llegan al terreno personal. “Para los pacientes oncológicos es muy importante compartir momentos con gente que ha vivido o atraviesa la misma situación que ellos”, añadió la presidenta de Asotrama, Cristina Piñeiro, quien recordó que precisamente la asociación nació con el objeto de ayudar a los enfermos de cáncer que tras tener el diagnóstico “viven un tsunami y no saben cómo lidiar con él”.

    Las clases -que se realizarán en un aula de la facultad de Náutica que ha cedido la Universidade da Coruña (UDC)- comenzarán a finales de este mes o principios de febrero y se dividirán en dos grupos, de 25 personas cada uno. “Uno estará formado por pacientes que acaban de comenzar con el tratamiento mientras que otro será con enfermos que han finalizado la terapia o están únicamente con tratamiento hormonal”, señaló Carmen Cereijo. Las clases, abiertas para cualquier paciente oncológico que desee inscribirse, se realizarán dos días a la semana durante un año y constarán de ejercicios de yoga diseñados específicamente para este tipo de pacientes.

    Estas clases se enmarcan dentro de un proyecto de investigación de la Unidad de Mama del Abente y Lago, cuya finalidad es analizar durante doce meses con detalle las mejoras que la evidencia científica atribuye al yoga en pacientes oncológicos. Para ello, los enfermos que acudan a las clases de yoga semanalmente tendrán que completar unos cuestionarios al inicio de las sesiones, a los tres y a los seis meses. “Queremos ver cómo mejora la calidad de vida de los pacientes, su autoestima, a nivel inmunológico”, explica Carmen Cereijo, quien deja claro que el yoga siempre será algo complementario a la terapia tradicional de quimioterapia o fármacos, nunca una alternativa. Un deporte que se convierte en un aliado más contra el cáncer.

    Más información en http://www.laopinioncoruna.es/sociedad/2016/01/15/yoga-aliado-cancer/1032149.html